Más inversión en redes eléctricas hasta 2030: ¿qué supone para los instaladores?

La inversión en redes eléctricas se convertirá en uno de los principales motores de la electrificación de España durante los próximos años. El Consejo de Ministros aprobó el 28 de julio de 2026 una nueva regulación para los planes de inversión de las redes de transporte y distribución eléctrica.

La norma permitirá movilizar hasta 17.900 millones de euros adicionales entre 2027 y 2030, destinados a mejorar la capacidad, la digitalización, la seguridad y la resiliencia del sistema eléctrico.

Para las empresas instaladoras, este incremento de la inversión puede traducirse en una mayor demanda de instalaciones, ampliaciones de potencia, infraestructuras de recarga, automatización, mantenimiento y conexión de nuevos consumidores.

¿Por qué es necesario invertir más en las redes eléctricas?

La electrificación de viviendas, industrias y medios de transporte está aumentando las necesidades de conexión a la red.

La incorporación de vehículos eléctricos, bombas de calor, instalaciones de autoconsumo, sistemas de almacenamiento y nuevos procesos industriales electrificados exige redes con mayor capacidad y flexibilidad.

Hasta ahora, las inversiones anuales con cargo al sistema eléctrico estaban limitadas al 0,065 % del PIB para la red de transporte y al 0,13 % para la distribución. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, estos límites resultaban insuficientes para atender el volumen creciente de solicitudes de acceso y conexión.

La nueva regulación pretende reducir este cuello de botella y facilitar la conexión de nuevos proyectos residenciales, industriales y de movilidad eléctrica.

17.900 millones adicionales hasta 2030

La inversión extraordinaria se distribuirá entre las redes de distribución y las redes de transporte.

Inversión en redes de distribución

Las empresas distribuidoras podrán invertir hasta 10.200 millones de euros adicionales:

  • 1.020 millones en 2027.
  • 2.550 millones en 2028.
  • 3.060 millones en 2029.
  • 3.570 millones en 2030.

Inversión en redes de transporte

Las redes de transporte podrán recibir hasta 7.700 millones de euros adicionales:

  • 700 millones en 2027.
  • 1.850 millones en 2028.
  • 2.300 millones en 2029.
  • 2.850 millones en 2030.

Al sumar estas cantidades a las inversiones ordinarias, el desembolso total en redes eléctricas podría superar los 35.000 millones de euros hasta finales de 2030.

¿A qué se destinarán las nuevas inversiones?

Una parte importante de la inversión en distribución deberá dirigirse a proyectos relacionados con nuevas demandas eléctricas.

Entre las actuaciones previstas se encuentran:

  • Conexión de nuevas instalaciones industriales.
  • Electrificación de viviendas y edificios.
  • Infraestructuras para la recarga de vehículos eléctricos.
  • Refuerzo y ampliación de redes de distribución.
  • Nuevos centros de transformación y subestaciones.
  • Sistemas de control de tensión.
  • Telemando, telecontrol y automatización.
  • Observabilidad y digitalización de las redes.
  • Mejoras de ciberseguridad.
  • Adaptación de líneas para proteger la avifauna.
  • Actuaciones frente a fenómenos meteorológicos extremos.

Hasta un 20 % de la inversión adicional en distribución podrá dedicarse a control de tensión, telecontrol, observabilidad y ciberseguridad. Otro 20 % podrá destinarse a inversiones anticipatorias en zonas donde todavía no exista una demanda asegurada, pero se prevea un crecimiento importante del consumo eléctrico.

Oportunidades para las empresas instaladoras

Aunque gran parte de las inversiones será ejecutada o promovida por las compañías distribuidoras y transportistas, su despliegue puede generar actividad para numerosas empresas auxiliares y especializadas.

1. Nuevas instalaciones y ampliaciones de potencia

El crecimiento de la demanda industrial, residencial y logística requerirá nuevas instalaciones de baja y media tensión, ampliaciones de potencia y adecuación de infraestructuras existentes.

Las empresas instaladoras deberán estar preparadas para intervenir en proyectos con mayores exigencias técnicas, documentales y de coordinación con las distribuidoras.

2. Centros de transformación y redes de media tensión

El desarrollo de nuevas áreas industriales, urbanizaciones, centros logísticos y puntos de recarga de alta potencia puede aumentar la demanda de centros de transformación, líneas de media tensión, protecciones y sistemas de medida.

3. Movilidad eléctrica

La descarbonización del transporte es uno de los destinos expresamente contemplados para las nuevas inversiones.

Esto puede facilitar la conexión de estaciones de recarga, electrolineras, aparcamientos electrificados, flotas empresariales y puntos de recarga en edificios residenciales.

4. Automatización y digitalización

La modernización de las redes no consiste únicamente en instalar nuevos cables o aumentar la potencia disponible.

También será necesario implantar equipos de supervisión, sensores, sistemas de telecontrol, comunicaciones, protecciones inteligentes y soluciones de gestión energética.

Esta evolución abre oportunidades para las empresas que combinen conocimientos eléctricos, telecomunicaciones, automatización y mantenimiento.

5. Mantenimiento y resiliencia

La adaptación de las infraestructuras frente a incendios, inundaciones, tormentas, temperaturas extremas y otros fenómenos naturales requerirá trabajos de inspección, mantenimiento preventivo y renovación de instalaciones.

También se prevén actuaciones para mejorar la seguridad del sistema y adaptar las líneas eléctricas a las medidas de protección de la avifauna.

Más transparencia en los planes de inversión

Una de las principales novedades es que las compañías distribuidoras deberán someter sus planes de inversión a consulta previa.

Los agentes económicos y las administraciones podrán presentar propuestas, y los planes deberán publicarse y estar disponibles a través de Internet. Las empresas distribuidoras también tendrán que publicar informes sobre el grado de cumplimiento de las inversiones previstas.

Esta información permitirá a empresas, promotores e instaladores conocer mejor qué zonas recibirán refuerzos de red y dónde pueden aparecer nuevas oportunidades de conexión.

Para las empresas instaladoras será recomendable seguir periódicamente:

  • Los planes de inversión de las distribuidoras.
  • Los mapas de capacidad de acceso.
  • Las nuevas áreas industriales y logísticas.
  • Los proyectos de movilidad eléctrica.
  • Las convocatorias y licitaciones relacionadas con infraestructuras energéticas.

La CNMC publica información periódica sobre la capacidad de acceso y conexión disponible en las redes de transporte y distribución, aunque estas capacidades tienen carácter informativo y las solicitudes deben presentarse ante el gestor de red correspondiente. Ahora, haremos resumen sobre la inversión en redes eléctricas:

Prepararse para un mercado más electrificado

El aumento de la inversión en redes eléctricas confirma una tendencia clara: durante los próximos años será necesario electrificar más actividades y reforzar las infraestructuras que las hacen posibles.

Las empresas instaladoras que quieran aprovechar este crecimiento deberán apostar por la formación técnica, la digitalización, la especialización en media tensión, la movilidad eléctrica, el autoconsumo, el almacenamiento y los sistemas inteligentes de gestión energética.

También será cada vez más importante mejorar los procedimientos internos, la elaboración de presupuestos, la documentación técnica y la coordinación con ingenierías, distribuidoras y administraciones.

Desde APEME, seguiremos informando a nuestros asociados sobre las novedades normativas, técnicas y empresariales que afecten al sector de las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones.

Nota de actualización: el Consejo de Ministros aprobó la norma el 28 de julio de 2026. Conviene revisar su texto definitivo y su fecha de entrada en vigor cuando sea publicado en el Boletín Oficial del Estado.